La grandeza de Alicante es la grandeza de las gentes humildes. Hombres y mujeres con un pasado apegado a su tierra arcillosa, bruñidos por el sol levantino y bañados por el mar Mediterráneo. Gentes del pueblo, vecinos de sus vecinos, amigos de sus amigos, amantes de su tierra, cercanos y campechanos. Gentes amables, socarrones, amantes de la buena mesa y la tertulia relajada, poco amigos de pompas y boatos. Próximos al corazón y la bondad del alma que se mece con la brisa marina y el carácter familiar y desenfadado del Levante.
Sin embargo, que el alicantino no sea amante de grandes añaranzas y gestos para la galería, no resta que sean muchos los hijos de esta tierra que han escrito grandes páginas en los libros de Historia, llevados a cabo desde la modestia, el tesón y la valentía que corre por nuestro ADN. Personalidades cuyas obras han quedado marcadas a fuego en la sociedad alicantina, la española e incluso llevando la fama de Alicante a una dimensión internacional.
Vayan como ejemplo las plumas afiladas de Miguel Hernández, Jose Martínez Ruíz “Azorín”, Gabriel Miró o Carlos Arniches; las tardes de oro y grana de Jose Mari Manzanares o los hermanos Esplá; las pedaleadas épicas de Vicente Belda; las bellas sinfonías de Oscar Esplá o Ruperto Chapín; las gestas y descubrimientos de Rafael Altamira y Jorge Juan; las magistrales pinceladas de Gastón Castello, Eusebio Sempere, Jacinto Espinosa y Antonio Gisbert; las obras y mandatos de Eleuterio Maisonnave, Quijano o el Conde de Lumiares; la enorme labor médica de Balmis o Jaime Segarra; los goles de Asensi y Pitiu Rochel o los fogones de Quique Dacosta o Paco Torreblanca, por citar sólo a algunos de ellos.
Obras y gestos supremos provenientes de gentes de origen humilde pero inmensos en su corazón, grabados para siempre con el cincel y bronce en la Historia o la infrahistoria. Retazos y recuerdos de Alicante plasmados en las páginas de los tratados y los libros que nos recuerdan que de la sencillez del campo alicantino, del jardín donde la Primavera encontró su hogar, también nacieron alicantinos ilustres.
